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Bocalán Colombia
     
 

 
     

 

LA HIPOTERAPIA, UNA ALTERNATIVA PARA LA SALUD
 
 

 

 
Por: Dr. Gustavo Palomino Gómez, Fundación Centro Colombiano de Hipoterapia
 
     
 

I.- ABSTRACT

La historia sobre el inicio de la humanización del primate, tiene sentido desde la profunda comprensión de su relación con el medio animal y, de él, con el caballo y el perro, relación que se asienta no sólo en el vínculo tradicional de supervivencia, sino en el beneficio terapéutico; el impacto ante la novedad de la presencia de un animal durante las sesiones de terapia puede ser considerado como un componente crucial para conseguir un resultado satisfactorio. Los caballos y los perros tienen un efecto humanizante en las personas al acompañarlas y brindarles un afecto incondicional y transmitirles mecanismos liberadores a través de su lenguaje no verbal. No sólo nos brindan esta posibilidad de humanización sino la articulación y consecuente regeneración en los analizadores neurales humanos, teniendo sentido la Terapia Asistida con Animales como Técnica Terapéutica Alternativa en discapacidades graves o múltiples, bien sean mentales o físicas.

 

Los organizadores del presente Congreso nos han pedido que formulemos una pregunta que contenga el Abstract de nuestra ponencia con el fin de permitir a los convencionistas que analicen si el contendido de la exposición cubre las expectativas de la pregunta misma.

Nuestra pregunta es : ES LA HIPOTERAPIA UNA ALTERNATIVA PARA LA SALUD EN COLOMBIA?

II.- INTRODUCCIÓN

La relación humano - animal orquesta nuestra historia consolidando los pilares sobre los cuales nuestro asiento psicológico se ha desarrollado y tiene significado. Esta relación se enmarca en la emoción instrumental del apego, a partir del sentido instintivo de la supervivencia, siendo el animal el "medio" para ello, desde la ingesta hasta el medio de transporte.

Se cree que los primeros perros lobos seguían a los nómadas, comiéndose los restos y los desperdicios de la caza. Pero en ese amanecer de la historia humana, seguro que esos primeros perros primitivos alertaban a sus compañeros humanos sobre los peligros y que salvaron a más de una vida; y seguro que nuestros antepasados aprendieron rápidamente que a cambio de unos pocos restos de carne o de despojos, podían conseguir un sistema de alarma con centinelas de confianza y unos hábiles rastreadores de caza. En este punto es válida la pregunta que hacía Konrad Lorenz, en su libro "Cuando el hombre conoció al perro", en el proceso de civilización, quien domesticó a quien?

Con el transcurso del tiempo, la domesticación acentuó más su carácter selectivo enfatizando ciertos rasgos del comportamiento de los animales como la mansedumbre, el apego, la docilidad, así como la agresión y la furia; entonces el hombre se enfrenta a los beneficios de la domesticación como objeto de arte, como deidades, como demostración de lujo y poderío, como objeto de diversión. En definitiva el animal ha servido al hombre en casi todos sus menesteres: desde constituirse en su alimento, materializar sus creencias, fomentar su diversión, inspirar su arte y poesía, hasta soportar su crueldad en el laboratorio para sustentar las constantes hipótesis científicas a las cuales la humanidad debe su avance.

En el contexto utilitario del animal se diferencian claramente dos vertientes: una es la Actividad Asistida y otra diferente es la Terapia Asistida. En la primera encontramos el rescate de víctimas producto de desastres naturales, conducción de ciegos, apoyo de sordomudos, visitas carcelarias o a ancianatos, programas escolares y en la segunda, Terapia Asistida, el animal, el caballo es un coterapeuta en el proceso de recuperación del paciente discapacitado. Su diferencia está en el objeto, mientras la primera no busca cambios clínicos ni tiene propósitos de recuperación sino meramente de asistencia y colaboración con su propietario, en la segunda, se buscan objetivos terapéuticos, intervención en el equilibrio de la salud del paciente, cumplimiento de un plan preestablecido. En la Asistencia, el animal es un agente facilitador para suplir las deficiencias del paciente logrando una calidad de vida adecuada a su condición humana. Frente a la Terapia Asistida hablamos de una fusión de dos seres vivos cuya relación terapéutica se solventa en la intervención y consiguiente transformación física o mental de uno de los seres a quien denominamos paciente.

III.- RESEÑA HISTORICA

Nuestra presentación está enmarcada en el ámbito de las Terapias Asistidas con Animales, específica en el trabajo terapéutico con el caballo, denominada Hipoterapia.

Bástenos decir que la Hipoterapia tiene su origen en Grecia, de ahí su raíz etimológica, Hipos, en el siglo VI a.C.. Algunas personas hablan de equinoterapia como si su raíz fuera Equus, latín clásico, cuando en realidad la hipoterapia no se conoció en Roma. Pasa luego a Alemania donde se salva de la Inquisición, se traslada a Norteamérica y posteriormente llega a nuestro país en 1977.

IV.-SOBRE EL CABALLO TERAPÉUTICO

Para algunos es anatema hablar de Etología Cognoscitiva, es decir, plantear la hipótesis de un nivel o forma especial de inteligencia animal.. Muy pocos pensarán hoy en día que aún somos los "reyes de la naturaleza", sofisma que nos llevó a depredar y violentar el medio ambiente y todo el sistema ecológico de la tierra..

La Hipoterapia es movimiento y el caballo es la máxima expresión del movimiento, de la libertad, de la belleza, y si bien la naturaleza es más bella que el arte mismo, un caballo en sus movimientos libres, hace de la naturaleza la fusión perfecta del arte con la vida y lo natural.

Al referirnos al movimiento en el caballo y de su benignidad para ello, hablamos de tres leyes fundamentales: abducción - aducción, extensión - flexión y rotación intero - extero.

A. - Primer Movimiento.- Abducción - Aducción

Cuando el caballo inicia la marcha, desplaza sus anteriores, haciendo que sus músculos lumbares se eleven en forma vertical, con lo cual el jinete se eleva verticalmente también, separándose del lomo del caballar en aproximadamente 4 cm. Esta primera sensación toma casi por sorpresa al paciente, quien se defiende, ley de Newton, resistiendo con la misma fuerza de la elevación. Inmediatamente su pelvis hace movimientos laterales, entre 8 y 9 cm, balanceándose el jinete hacia los lados, con lo cual la columna, en aras de estabilizarse en equilibrio, se flecta en relación con el sacro en aproximadamente 15º. Todo esto significa que la pelvis hace apertura y cierre, con lo cual tenemos abducción y aducción.

Cuando el paciente se monta sobre el caballo, se le estimula la postura vertical, sentado y con las rodillas en ángulo, al iniciarse el movimiento del caballo, el cinturón pélvico del paciente se estimula en la forma descrita, con lo cual se obvia el problema del equilibrio dinámico ya que el paciente conserva la posición equilibrada y se estimula mediante el movimiento del coterapeuta, el cual por su conformación anatómica horizontal, de cuatro patas, no necesita desarrollar reacciones antigravitacionales.

B.- Segundo Movimiento.- Extensión - Flexión

Al desplazar los miembros anteriores, el caballo empuja los posteriores simultáneamente, traspasando su punto de gravedad, (colocado sobre el dorso del caballar ) y traspasando el centro de gravedad del jinete, sentado cerca de la cruz, de tal forma que se produce un avance horizontal. (El primero es vertical). La pelvis del paciente se extiende y recoge acompasadamente al movimiento del caballo, hacia delante y hacia atrás, con lo cual se obtiene la Extensión y Flexión pélvica.

C.- Tercer Movimiento.- Rotación intero - extero

Al adelantar los anteriores y reunir los posteriores, los músculos ventrales del coterapeuta hacen el movimiento de acordeón, contracción extensión, con lo cual la pelvis del paciente responde, ley de Newton, en rotación cuyo eje será la columna, rotación de aproximadamente 20º. Con este movimiento circular se dan Extensiones Internas y Externas tanto de la pelvis como de las cabezas de los fémures.

Las dos primeras vértebras superiores de la columna vertebral están especializadas para dotar a la cabeza de una gama de movimientos más amplia que la que se lograría con vértebras normales. Al iniciarse el movimiento tridimensional, estas vértebras superiores se estimulan para el movimiento.

En este tercer movimiento el control Anticipador de la cabeza del paciente se activa, lográndose así la corrección de postura, desencadenando las señales de Referencia, (marcha), y las señales de Error, las cuales le servirán para mantener una postura y equilibrio ideales.

Basta con observar los tres movimientos descritos para concluir que los efectos logrados por el coterapeuta en el cuerpo del paciente, corresponden al método que utiliza el ser humano para caminar. En otras palabras, el cerebro del paciente recibe la información que le servirá de Control de Referencia, bien porque antes marchaba y ahora no puede hacerlo, caso de la Rehabilitación, o bien porque nunca ha caminado, pero en su ADN está la información para hacerlo y el coterapeuta contribuye a reactivar dicha información. Así mismo, cuando el equilibrio se pierde sobre el caballo o la postura se desalinea, el paciente ya ha recibido las Señales de Error que le permitirán corregir la situación.

IV.- PATOLOGÍAS Y CONTRAINDICACIONES

Las patologías que, de acuerdo a los criterios de compromiso o inserción y complejidad de la patología, reúnen criterios de abordaje se dividen en dos áreas específicas del orden físico y del orden psico-conductual.

En el área física las patologías que hemos atendido en Colombia son: parálisis cerebral o IMOC (Insuficiencia Motora de Orden Cerebral), Accidentes Cerebrovasculares (ICTUS), Esclerosis Múltiple, Lesiones Medulares, Mutilaciones, Displasia de Cadera, Síndromes y Neuropatías.

En el área psico-conductual las patologías más frecuentes y aptas para la intervención en Hipoterapia y T.A.P. son: autismo, psicosis infantil, deficiencia mental, Síndromes, Trastorno por Déficit de Atención Generalizada con o sin Hiperactividad, Epilepsia (controlada), y algunos criterios diagnósticos establecidos en el DSMIV.

La importancia de lograr un buen diagnóstico y criterio clínico determina el posible pronóstico de recuperación para el paciente; por ello, es importante no sólo considerar la patología apta para la intervención, como la precaución y sensatez de delimitar algunas patologías por ser contraindicadas para la terapia. En este sentido, existen claras restricciones para el abordaje de algunas patologías entre ellas se encuentran: la deficiencia mental profunda, la osteoporosis, hernia discal, cardiopatías congénitas, luxación de cadera, artrosis, fisura, estados epilépticos y fracturas simples o múltiples. También debe suspenderse la terapia temporalmente en casos de conmoción cerebral, fractura de clavícula, hernia inguinal, rotura de meniscos, esguinces, tendinitis y dislocaciones.

V.- PRESENTACION DE CASO

El sustento que solventa la práctica hipoterapéutica delineado desde una postura experimental, tiene sentido a partir de los resultados que, en una intervención, se evidencian en la vida del individuo. Por ello, nos parece importante citar para este congreso uno de nuestros casos que, en su inicio, se postulaba en un rango alto de dificultad a la hora de intervenir, dado por el compromiso de la patología presente en el paciente.

Es este el caso de un niño a quien llamaremos "socio", con una edad cronológica de 4 años (actualmente), diagnosticado con ESCLEROSIS TUBEROSA o enfermedad de Bourneville, asociada a un Síndrome de West. El tiempo de tratamiento efectuado ha sido de 11 meses siendo intervenido con Hipoterapia y T.A.P.

Esta patología se caracteriza por ser heredada en forma autosómica dominante (aunque en algunos casos es posible la mutación espontánea), genéticamente relacionada con los cromosomas 9 y 16, determinando en el individuo que la padece estados convulsivos (Síndrome de West), deficiencia mental, epilepsia e hidrocefalia (en algunos casos); presenciando en sumadas ocasiones la calcificación de los nódulos subependimarios.

El propósito interventivo estaba dirigido a dos componentes esenciales de carácter pedagógico y psiconductual donde los co-terapeutas: caballo y perro darían sentido a nuestro propósito siendo agentes activos de la terapia. Las áreas a intervenir desde lo cognoscitivo, ejecutivo, motor y del lenguaje eran: la presencia de episodios de agresión, gritos permanentes, ausencia del lenguaje, deficiencia mental, baja motricidad fina, baja motricidad gruesa, desconexión real y convulsiones.
El plan interventivo para ello convocaba la presencia terapéutica y farmacológica. En lo terapéutico se trabajo en hipoterapia con 1 sesión diaria de aproximadamente 2 horas, en T.A.P. 4 horas semanales, fonoaudiología, terapia ocupacional, pedagogía y psicología. Farmacológicamente a través de la Carbamacepina, Sabril, TEGRETOL. Cabe resaltar, que el tratamiento farmacológico ha llevado desde sus inicios un proceso de desmonte, partiendo al inicio de la intervención terapéutica la medicación con Carbamacepina y Sabril en dosis abundantes, hasta el momento actual donde se ha erradicado el Sabril y se continua con TEGRETOL (en dosis bajas) con el fin de llegar a la deserción total de la medicación en los próximos meses.

Los resultados evidenciados en este tratamiento nos llevan a reconceptualizar la presencia de inconsistencia para esta Terapia Alternativa, en nuestro paciente hemos encontrado la posibilidad de generar respuestas y resultados a partir de la "no medicación" que conlleve a la autonomía y logro de una calidad de vida para el sujeto acorde a su condición humana. En nuestro paciente hemos obtenido un avance promedio en las áreas de la siguiente manera: en el área del lenguaje un 50%, en la deficiencia mental un 45%, en la socialización un 95%, la ausencia de gritos y conductas agresivas y los estados convulsivos reducidos a un 20%. Esto nos demuestra que tiene sentido lo que hacemos en lo evidente como es la calidad de vida presente en nuestros pacientes

VI.- DELINEAMIENTOS EN HIPOTERAPIA

Por el ejercicio mismo del oficio, la consolidación de la validez y Confiabilidad del método, las investigaciones académicas sobre los diferente tópicos del tema, hemos venido estableciendo una serie de Delineamientos o Premisas generales que nos llevan hacia los paradigmas propios de la Hipoterapia y la Psicología, los cuales se fundamentan sobre la posición asumida respecto a lo que entendemos por "enfermedad", al concepto de "paciente", a la idea de "coterapeuta" y al esquema del "terapeuta" en los términos en que hemos venido exponiendo nuestro trabajo.

1.- El conocimiento es un proceso de modelos.- La Hipoterapia es un proceso de construcción de sus intervinientes hacia el conocimiento, de tal forma que el paciente construye modelos nuevos en su psique, en su cuerpo, en su conducta, en su universo. Simultáneamente con la construcción de modelos que hace el coterapeuta para quien cada ejercicio, cada paciente es una sensación diferente y nueva que lo enriquece en su "conocimiento" interior, haciéndolo cada vez mas experto y práctico en su labor; finalmente al presentar el terapeuta modelos de conocimiento, está enriqueciendo sus conocimientos por aquello del trabajo dentro del esquema de las Diferencias Individuales.

2.- La intuición y emoción son constructivas.- La Hipoterapia nos enseña que la intuición es la antesala del raciocinio, en otras palabras, todo razonamiento arranca de un impulso intuitivo y es controlado en su desarrollo por la misma intuición que lo generó.

En Hipoterapia el psicólogo es ante todo un terapeuta intuitivo: debe intuir los procesos mentales del jinete, debe intuir los procesos internos del coterapeuta, debe intuir las emociones de la familia durante la sesión, en fin debe aprender a analizar sus propias emociones e intuiciones para iniciar modelos racionales que le permitan construir conocimiento en sus copartícipes.

3.- En Hipoterapia la Inteligencia Emocional es conductora.- La Psicología Cognoscitiva y la Etología nos replantean los paradigmas sobre la inteligencia animal, nos hacen dudar de las pruebas psicométricas y nos dirigen mas hacia la tesis de las inteligencias múltiples que hacia las tradicionales teorías de la inteligencia única. Pero, es la inteligencia Emocional la que mayores aportes y ayudas nos da. La Hipoterapia saca el tema de la Inteligencia Emocional del campo del simple análisis psicológico y las teorías filosóficas para colocarla en el terreno de lo práctico y lo aplicable, en otros términos para impulsarnos a trabajar desde el ángulo de la Psicología Experimental.

Los cuatro pilares de la Inteligencia Emocional, planteados por Cooper en su obra, se dan ampliamente en Hipoterapia: Cuando el paciente monta por primera vez en su coterapeuta, se producen unos estados de conciencia, unas emociones no sentidas, una calibración de su valor, su confianza en si mismo y en su coterapeuta, una retroinformación del entorno y ante todo una conexión con el universo, por medio del coterapeuta, que producen estados emocionales inteligentes en el paciente. Es la llamada por Cooper la base del Conocimiento Emocional. El segundo pilar, descrito por dicho autor, la Aptitud Emocional, se produce a medida que el paciente descubre sus potencialidades sobre el coterapeuta, aumenta su círculo de confianza, mejora su capacidad de escuchar y creer en si mismo, comprende que puede sacar ventaja de su propia limitación, todo lo cual lo lleva a construir nuevos modelos de conocimiento. La Profundidad Emocional, tercer pilar de la inteligencia, lleva al paciente a replantear su actitud general frente a su propio modelo de vida, generando un proceso integratorio con el diario vivir. La última base de la Inteligencia Emocional, Alquimia Emocional, es el efecto a largo plazo que logra la Hipoterapia, es la grabación hipermnética en la memoria del paciente, lo cual se refleja en la forma como empieza dicho paciente a cambiar en su vida diaria, en la forma como resuelve los problemas y como asume las presiones de su propia enfermedad.

4.- La construcción en Hipoterapia es activa y no pasiva.- A diferencia del trabajo psicológico en consultorio, donde el paciente es eso, actor pasivo, en la Intervención Hipoterapéutica, el paciente se torna en jinete, en actor activo que asume la realidad dentro del escenario mismo, estimulado por otro actor activo, el coterapeuta en una unión espiritual y física que generan mapas mentales de realidad en el paciente. El paciente que necesita caminar, no recibe solamente una estimulación física en sus piernas, como en consultorio, sino que percibe la "abstracción de la marcha" al sentir en cuerpo el movimiento que le trasmite el coterapeuta y el cual es procesado por su cerebro como realidad, ya que las neuronas cerebrales manejan un lenguaje abstracto, no concreto, que le permitirán poner en marcha los procesos paralelos neurales, permitiendo que el paciente produzca mapas mentales de la acción de caminar. Todo este proceso, en Hipoterapia, es eminentemente activo.

5.- La realidad hipoterapéutica es múltiple.- Así como hay inteligencias múltiples, hay realidades múltiples y válidas para cada paciente según las diferencias individuales. Cada jinete interpreta los modelos de acuerdo a su realidad interna y posiblemente el modelo que hoy le produce una realidad, mañana le puede producir otra diferente pero igualmente válida.

6.- El Psicólogo, en Hipoterapia, es parte del proceso.- Ya no somos simples observadores, sino parte inmersa de lo observado. La sola presencia del terapeuta, insinuando modelos de construcción al jinete y dirigiendo los estímulos que produce el coterapeuta, modifica la realidad del jinete. Ya no es simple observador, como en consultorio, sino partícipe activo del proceso.

7.- El Psicólogo es un profesional, pero ante todo, un experto.- Sabemos que el psicólogo maneja la Hipoterapia como una técnica terapéutica, pero sabemos también que el paciente es el mejor experto en su propia enfermedad, nadie la conoce como él, nadie la vive como él. Por su lado el coterapeuta es también un experto en los movimientos y ejercicios según el modelo que se le pida. Por lo tanto, el proceso nos exige respeto mutuo, de unos a otros. Aquí no podemos imponer nuestra supuesta sabiduría al paciente o al coterapeuta, es una colaboración interactiva entre los tres.

8.- El Psicólogo es un integrador.- En la Hipoterapia el psicólogo debe tener en cuenta todo un manejo integral del modelo, principiando por el paciente, incluyendo los tratamientos nutricionales, la cultura del paciente, su familia, su entorno, sus creencias o las de su familia, su capacidad intuitiva, su forma de visualizar o percibir el mundo. Por otro lado, debe tener en cuenta el temperamento del caballo, sus grados de estrés, su actitud frente al paciente, sus empatías y antipatías además del clima, el sitio, la clase de terreno, la inclinación del mismo, las ayudas externas. Finalmente, es obligación de este profesional estar pendiente de la salud mental y física de su terapeutas y auxiliares. Todos estos elementos son los que el Psicólogo debe integrar para una buen desarrollo del método hipoterapeutico.

9.- La Hipoterapia es conciencia.- Debemos hacer que el paciente tome conciencia de su estado mórbido con el fin de que asuma responsabilidad por su salud mental y física. Cuando tenemos pacientes de baja capacidad cognoscitiva, acudimos al lenguaje corporal del coterapeuta quien nos reemplazará el lenguaje oral con su método de estimulación, para obtener conciencia del paciente y compromiso en su proceso de recuperación. En la medida en que el paciente reconoce su estado y racionaliza los objetivos, mas efectivo será el proceso.

10.- La Hipoterapia es cambio.- Si entendemos la enfermedad como un desequilibrio y desarmonía con la naturaleza, así como un mensaje para el propio paciente, tal como lo dice Dethelefsen, debemos hacer que ese menaje llegue a la conciencia del paciente lo más pronto posible, parta lo cual tenemos la ayuda del coterapeuta, de tal forma que obtengamos el cambio que se necesita para que la calidad de vida del paciente sea mejor.

11.- La Hipoterapia es afecto.- Pareciera frase de cajón, pero no lo es, es el sustento emocional del proceso. Debemos amar al paciente, a los caballos, a la naturaleza, al entorno, a la familia, a nuestra cultura, nuestros principios y metas. El afecto y la comprensión del jinete son esenciales para generar confianza en toda esa nueva realidad que estamos construyendo.

12.- Al intervenir una parte, se interviene el todo.- En Hipoterapia se considera al paciente como un todo único, diferente y cambiante, es inseparable el cuerpo del alma o la mente o el espíritu. En este contexto es casi imposible intervenir una parte sin estar repercutiendo en el todo. Un paciente, por ejemplo, con problemas de equilibrio en la marcha, inicia su sesión con este objetivo puntual. Al montar el coterapeuta, andar sobre el picadero rodeado del paisaje, levantar sus manos haciendo equilibrio sobre la montura, sentir el movimiento y las elevaciones tridimensionales que emite el caballo sobre su pelvis, el paciente no sólo está encontrando el equilibrio de columna, está adquiriendo confianza, seguridad, autocontrol, valor, y demás cualidades, virtudes y condiciones que le permitirán un desarrollo integral de su cuerpo, mente, espíritu y alma.

Cuando hablamos de un nuevo concepto de la enfermedad, de una visión diferente del paciente, cuando aceptamos que un simple animal, en este caso un caballo, nos puede ayudar en un proceso terapéutico y como tal lo llamamos coterapeuta, entonces se debe concluir que el profesional indicado para lograr ese proceso interdisciplinario e inter-profesional, es el Psicólogo experto en T.A.A. (Terapia Asistida con Animales). Lo anterior no significa que debamos olvidar la importancia de la medicina, la etología, la veterinaria y demás ciencias del conocimiento, planteamos que el Psicólogo, en especial el Clínico, es el más apto para lograr la integración del proceso interdisciplinario en los términos ya explicados.

 
     

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